Gafas Gunnar para programadores: ¿mito o realidad?

No pretendo hacer ningún tipo de review, pero voy a comentar cual es al menos mi experiencia con ellas. Nadie me paga por ello ni me han regalado las gafas estas, pero a raiz de publicar en mi cuenta de Facebook que las estaba utilizando, mucha gente me preguntaba por ellas.

Estas gafas se supone que están diseñadas para "gamers", es decir, para gente que pasa muchas horas seguidas delante del monitor. Las gafas prometen mejorar el contraste, mejorar la nitidez y reducir la fatiga visual y ojos secos.

No soy muy aficionado a jugar con el ordenador, tan sólo lo utilizo para trabajar y editar fotos o vídeo. Pero eso representa muchas horas diarias. Por tanto, se me ocurrió que estas gafas podrían resultarme útiles para reducir la fatiga durante largas sesiones de ordenador.

¿Para qué están diseñadas estas gafas Gunnar?

Yo particularmente cuento con una buena vista, afortunadamente. Nunca he necesitado gafas. Sin embargo, hace poco comencé a notar que después de largas sesiones delante del ordenador, los ojos me picaban y se me secaban. Notaba algo de fatiga visual, y me preocupaba.

Cuento con un buen monitor, debido a mi trabajo y a mi afición a la fotografía. Este monitor abarca prácticamente el rango de colores AdobeRGB y tiene una frecuencia de refresco suficiente para reducir la fatiga visual. Los monitores de hoy en día ya no son tan malos para la vista como los de antes. Sin embargo, busqué la manera de reducir más aún esa fatiga visual, pues la vista es fundamental para mi trabajo y quiero cuidarla.

Había escuchado acerca de estas gafas e incluso alguien me las había recomendado. Pero buscando en internet, encontraba opiniones encontradas: hay gente que asegura que se tratan de un magufo, y quien asegura que son realmente útiles. El motivo es que no he encontrado ningún estudio científico a favor o en contra, tan sólo la explicación del fabricante y la opinión de usuarios o de gente que opina sobre ellas sin tan sólo haberlas probado. Mucho ruido, pero poca información.

Las gafas no están graduadas, por tanto sólo resultarían útiles para quienes no tengan problemas de la vista o bien usen lentes de contacto. Están diseñadas para ser especialmente cómodas y son muy ligeras, y puedo dar fe de ello, ya que no estoy acostumbrado a llevar gafas y sin embargo no tardé en acostumbrarme. Tras un mes de uso, ya es hábito ponérmelas por la mañana y quitármelas al final de la jornada.

El diseño es correcto, sin ser espectacular, tampoco es feo. En realidad el modelo que yo compré es el más sencillo, pero podéis encontrar otros modelos más caros y modernos, si bien los cristales siempre serán los mismos.

Al ponérselas, se ve una imagen más cálida. Hay que acostumbrarse, pero es cuestión de minutos: en poco tiempo ya ni te acuerdas de que las llevas puestas. Esto se debe a la capacidad que tiene el ojo humano de adaptarse a diferentes "balances de blancos", al contrario que las cámaras de fotos. Aunque si vas a realizar trabajos de retoque fotográfico y de gestión de color, tenéis que tener en cuenta que alteran ligeramente el color y por tanto estas gafas no os resultarán demasiado útiles.

Llama la atención que los cristales reflejan la luz blanca con una dominate azul. Nosotros no veremos ese azul, sino que se ven desde fuera, porque esa luz se refleja en el cristal y no llega a nuestros ojos. Es algo lógico y deseable ya que una de las funciones que tienen su cristales es la de reducir la radiación azul de las pantallas, porque esta radiación es la que provoca mayor fatiga visual. Las gafas me han demostrado que esta dominante azul era muy pronunciada en los flexos, los paneles led y las típicas luces que ponen en las oficinas.

La sensación al ponérselas es que el contraste mejora bastante, lo cual es una ventaja pero también puede ser un problema si tenéis luces mal dispuestas en vuestro lugar del trabajo: las luces a la contra molestan un poco más. Pero si tenéis vuestro lugar de trabajo bien iluminado, esta mejora del contraste hace que vuestros ojos no hagan tanto esfuerzo a la hora de enfocar porque veréis la imagen muy nítida.

Además, los cristales provocan un muy (sutil) pequeño aumento (podéis ver este efecto en la foto de más arriba). No es una graduación como tal, sino más bien un mecanismo muy sutil que nos fuerza a no acercarnos tanto a la pantalla. Este tema era quizás el que más me preocupaba, pero al final, en mi opinión creo que ha contribuido a cansar menos mi vista y no he notado que perjudique a los ojos.

¿Las recomiendo?

Yo si las recomendaría, pero tenéis que tener en cuenta que es una opinión personal basada en mi experiencia. Llevo un mes con ellas, me he acostumbrado a usarlas y he notado que la vista se me cansa menos. Son ligeras, confortables y hasta ahora me ofrecen lo que quiero. Incluso he quedado muy bien regalándolas a otros compañeros. Siempre que las uso noto como me alivian el cansancio y puedo mantenerme mucho más tiempo frente al ordenador sin resentirme.

Como inconvenientes destacaría que las gafas no vienen con una buena funda (hay que adquirir una aparte) sino que vienen en la típica bolsa de tela. Las mías son las más baratas, y pese a que están bien construidas, puede que sean algo frágiles al tacto. El alto contraste de su cristal obliga a tener bien iluminado el entorno de trabajo y que su dominante cálida las hacen poco útiles para trabajar con color en trabajos de fotografía.

Si os interesan, os dejo aquí un par de enlaces de afiliado. Así me ayudaréis un poco, si es que os ha resultado útil el artículo. Os dejo los dos modelos: el más barato (un diseño más sencillo) y el que es un poco más caro (mejor diseño). Ambas llevan el mismo cristal, la experiencia será la misma con ambas. :)

Modelo 1: Gunnar Intercept Onyx - Gafas antifatiga, color negro

Modelo 2: Gunnar Sheadog - Gafas avanzadas para videojuegos con almohadillas de silicona ajustable (lentes color ámbar)